Santiago y cierra Galicia
Anxo Quintana justifica los ataques a Galicia Bilingüe por "fomentar el odio contra el gallego"

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Ciberpepiño: con ocasión de las elecciones de marzo de 2008 el PSOE publicó un manual de Voluntarios Ciber Progresistas en el que se hacía un llamamiento a que ocuparan un espacio en la Red que hasta entonces parecía resistírseles y de la que las cabezas pensantes de la izquierda demostraban conocer muy poco.

Abundando en ese desconocimiento, en ese manual se recomendaba a los activistas métodos totalmente contrarios a la ética de este medio, y en algunos casos, ilegales: uso masivo de llamadas y mensajes telefónicos, correo basura, e incursiones en la blogosfera con prácticas engañosas como el astroturfing.

Pronto en todo tipo de foros web y comunidades blogueras, incluyendo algunas de naturaleza no política, apareció un tipo de usuario fuertemente sectario y que demostraba no tener ningún escrúpulo a la hora de hacer imposibles las actividades normales de estos sitios difundiendo en todo momento las consignas que en aquel momento, qué casualidad, venteara Ferraz. A esta nueva plaga se le dio pronto un nombre: ciberpepiños.
En Internet siempre han existido trolls, pero estos nuevos indeseables demostraban características novedosas: coordinación, trabajo en equipo, tácticas de guerra de guerrillas, de ataque por sorpresa y retirada, teniendo como objetivo los sitios que pudieran en cada momento ser más leídos por un acontecimiento concreto, para así ocupar atención en momentos cruciales de cara a la información que pudieran recibir los visitantes casuales. Otra característica de la que nunca habían disfrutado los trolls tradicionales es que a esta nueva casta incluso se les concedía atención en los medios de comunicación tradicionales.

Y otra característica más: la persistencia. Como el superhéroe "Linterna Verde", a cualquier hora del día o de la noche, inmunes al cansancio y sin ningún sentido del ridículo, mucha gente se queda preguntando de dónde sacan estos sujetos su tiempo. En general, salvo los trolls tradicionales, que son esencialmente víctimas de una patología social fácilmente detectable, la gente no se queda mucho tiempo en una comunidad de usuarios que no los quiere.

Un ejemplo: ¿qué gana una mujer con tirarse años cantando las loas de la gestión inmobiliaria del Ayuntamiento de Alcorcón (PSOE), un día sí y otro también a través de miles de mensajes en un foro que fue creado para denunciar la especulación urbanística, y donde todos los miembros la ponen a caer de un burro y la tratan como una completa paria? No gana nada en la web, pero sus incentivos pueden ser otros.

Corre el rumor, que, naturalmente, no está en mi mano demostrar, que muchos de estos elementos no sólo están en nómina de ayuntamientos, organismos oficiales, empresas semipúblicas y ONGs privilegiadas, sino que, en muchos casos, la única tarea que deben desempeñar a cambio de sus nóminas (que les pagamos usted y yo) es precisamente la labor de sembrar Internet de propaganda y de discordia. Otros dicen que estas legiones se nutren, principalmente, de miembros de las juventudes del Partido, que de esta forma se tiran un cierto tiempo de meritorios para acabar siendo recompensados a posteriori con un enchufe, en un remedo más o menos modesto de la meteórica carrera de la ministra de Igualdad y Flamenco, Bibiana Aído.
Los hechos son éstos, y muchos usuarios de Internet de hábitos de navegación amplios los conocen. Con ocasión de la petición que he recibido de algunos miembros de la comunidad de usuarios de la bitácora de César Vidal para que colaborara con ellos a enfrentar las molestias que les están causando un par de ejemplares de, según dicen, esta especie, he pensado que la mejor labor que estaba en mi mano era recoger en esta bitácora todo lo que he llegado a saber del fenómeno, porque la mejor manera de luchar contra la desinformación es informando (y haciendo un poco de SEO).

Y, dada mi naturaleza traviesa, también he hecho un dibujito y un poema alusivo, que se puede cantar con la melodía de aquel inolvidable anuncio navideño de televisión de "Las muñecas de Famosa se dirigen al portal":
Los trolletes de Pepiño
ya salen a comentar
para demostrar cariño
a Maleni, y odio a Aznar
y a chupar en el pesebre
después de un periodo breve
de demostrar lealtad
manchando la blogocosa
con consignas de lombriz
muy rara vez ingeniosas
Como ese titular puede ser malinterpretado, vamos a ayudar a su correcta comprensión acompañándolo de unas imágenes:
El Gran Wyoming esparciendo talante, convivencia e igualdad de sexos y de clases por todo su entorno:
Video colgado en Youtube por Draco
"¡Al final, como no cobran un puto duro, no saben hacer su puto trabajo, coño!"

El gobierno tripartito catalán pretende establecer el 'derecho al aborto' a los 16 años

Juan Luis Cebrián anuncia la refundación del periódico "El País" ante las amenazas de las nuevas tecnologías y la crisis económica (y la mayor de todas: que en Moncloa ya no los quieren como antes, porque se han buscado otras mascotas, pero eso no lo dice)

Hechos:
1.- El Tribunal Constitucional en una sentencia aberrante libró a los Albertos de ir a la cárcel. El argumento se puede resumir en que, aunque los socios que los Albertos habían perjudicado con sus jugarretas denunciaron a éstos en tiempo y forma, como la Justicia (nadie sabe por qué) empezó sus actuaciones demasiado tarde, el delito había prescrito.
2.- Los Albertos habían sido, además de a prisión, condenados a pagar a sus ex-socios una indemnización multimillonaria, cuyo pago se hizo efectivo hace tiempo.
3.- La Audiencia Nacional, obligada a seguir la jurisprudencia del T.C., obliga a los ex-socios de estos ilustres monárquicos a devolverles ese dinero que era una indemnización por las pérdidas que estos dos elementos les habían causado
Conclusión: la doctrina de que es mejor un error judicial que beneficie al reo que uno que le perjudique sirve para quitarle a gente honrada 50 millones de euros que ya les habían robado antes, sólo que esta vez con todo el apoyo de los poderes públicos.
Epílogo: Los Albertos aterrizan en la Zarzuela para enseñarle al Rey su nuevo helicóptero.
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