Mi papi es un zombi
Mienmano quiere anunciar que declina adherirse a la campaña de sátira y cachondeíto generalizado que ha florecido en Internet y otros medios de menor relevancia (como Intereconomía) a cuenta del peculiar aspecto que ofrecían las miembras más jóvenes de la familia Espinosa/Rodríguez Zapatero en la foto para la que posaron con ocasión de los actos públicos que tuvieron lugar a colación de la visita de Estado del Presidente del Gobierno a Estados Unidos.
Eso no quita que me haya reído mucho con algunas de las muestras de ingenio que he visto circular por ahí; risa, si quieren, un poco culpable, porque hay que ser piadoso con los adolescentes, serio grupo de riesgo para muchos graves errores (empezando por los de vestuario) y para todo tipo de padecimientos físicos y psiquicos que vistos desde la madurez parecen siempre poca cosa, pero no es así.
Precisamente por la condescendencia que, como esta foto hace evidente, resulta necesaria con esas edades tan tempranas, me pregunto ¿de verdad es buena idea considerar que una niña de dieciséis años puede abortar a su completo albedrío, sin consultas ni consejos de sus padres? Y yo, en particular, no me siento obligado en contra del aborto por ningún tipo de imperativo teológico. Pero es de sentido común saber que el patito feo dejado a su aire sale con bien de sus aventuras sólo en los cuentos de Andersen.
Nota: lean las palabras resaltadas en negrita del primer párrafo de este post y piensen si el Gobierno tenía derecho a intentar censurar la foto de las hijas de Zapatero argumentando no sé qué pamemas sobre la vida privada y la protección de la infancia. Si no quería que las fotografiaran, que no las hubiera llevado allí en un avión de la Fuerza Aérea, y que no las hubiera hecho posar. Zapatero ya tiene la foto que ansiaba con el presidente de los U.S.A. ¿Ahora, de qué se queja?

